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Directora de una guardería condenada por maltratar a niños en las comidas

La directora de una guardería municipal de Bellver de Cerdanya - Lérida, ha sido condenada por el Juzgado de Instrucción número 2 de La Seu d'Urgell, a pagar una multa de 2.000 euros por seis faltas de maltratos y una de vejaciones continuadas a los niños del centro.

El juicio de faltas se celebró el pasado 30 de marzo y en él, quedó probado que la directora pegaba bofetadas a los niños y los obligaba a comer los mismos alimentos que habían vomitado.
En octubre del año pasado, tres maestras de la guardería presentaron una denuncia después de haber puesto los hechos en conocimiento del alcalde de Bellver de Cerdanya.

Aunque la acusación considera que los hechos son constitutivos de un delito, finalmente, el juzgado de la Seu y la Audiencia Provincial de Lleida establecieron que sólo se podía juzgar a la directora por faltas.

Un grupo de padres se sumaron a la acusación pidiendo lo mismo que las maestras.

Según sentencia, las maestras vieron a la directora cómo le daba botetadas a unos niños, también dijeron que les tapaba la boca para que tragaran la comida. En una ocasión uno de los niños, que estaba resfriado, se puso muy rojo y cuando sus padres lo fueron a buscar la denunciada les dijo que había sido por el sol.

También denunciaron que a la hora del comedor, la directora, de forma habitual obligaba a los niños (de edades comprendidas entre los seis meses y tres años), a comer los alimentos que vomitaban, metiéndoles la cuchara en la boca y haciendo fuerza para que tragaran.

La juez consideró los hechos probados, porque las profesoras mantuvieron siempre la misma versión sin contradecirse y no existía ningún motivo "espurio" para que denunciaran falsamente a la directora, con la que tenían una relación normal y correcta.

"Es muy loable que la denunciada sea insistente a la hora de dar de comer a los niños pero hay comportamientos que exceden lo que es - ser estricto - ", dice la sentencia. "Los hechos declarados probados son claramente desproporcionados y excesivos. Dejando de lado los criterios educativos y pedagógicos, el comportamiento de la denunciada es constitutivo de falta, siendo especialmente graves por afectar a menores de muy corta edad".

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