Ladrona - Seducía a sus víctimas, las sedaba y después las desvalijaba
Mónica Bibiana, una colombiana de 33 años, tenía muy estudiado su plan. Los hombres creían que la tenían en el bote, ella hacía el teatro siendo muy amable, frágil, cercana y muy amable.
Cuando pensaban que les había salido la noche redonda y habían "ligado", Mónica se ganaba su confianza aceptando una copa y aceptando la primera cercanía. En ese momento les echaba un somnífero en la bebida y los dejaba tiesos.

